
“No deberíamos existir”: familias de desaparecidos
El doloroso suspiro y la incansable búsqueda en Tabasco
En el parque Manuel Mestre, globos verdes cortan el cielo de Villahermosa como un símbolo mudo de esperanza. El domingo 30 de agosto, en el marco del Día Internacional de la Desaparición Forzada, el Colectivo “Jireh Familias Buscadoras de Tabasco” transformó la avenida Paseo Tabasco en una galería de rostros ausentes. No hay fiesta, hay indignación; las madres, hijas y padres claman por una empatía social que a veces les es negada cuando personas insensibles arrancan las fichas de búsqueda de las paredes, desvaneciendo el rastro de quienes faltan en casa.
“No deberíamos existir las familias buscadoras”, expresa con profunda amargura Adriana del Carmen Ramón Balcázar, quien busca incansablemente a su hijo Fernando Jesús. Para Adriana y la señora Dulce María Mancera Sánchez—quien busca a su hija Citlalli María—, la lucha es doble: contra el tiempo y contra el olvido. Aunque reconocen el acompañamiento de la Fiscalía General del Estado (FGE) y de la Comisión de Búsqueda en operativos de campo, el verdadero motor de estas jornadas sigue siendo el amor desesperado de quienes se niegan a dejar en el olvido a sus seres queridos.
La perseverancia del colectivo ya ha dado frutos tangibles en un panorama mayormente desolador. Recientemente, mediante labores de búsqueda en vida, lograron localizar en reclusorios a personas originarias de Tenosique que se daban por desaparecidas. Asimismo, la ciencia se ha convertido en una aliada vital: gracias a pruebas de ADN coordinadas con la FGE, el colectivo logró identificar los restos óseos de un hombre originario de Chiapas que se encontraban en el SEMEFO, permitiendo que regresara a su hogar. Adriana López, una de las líderes de Jireh, insiste en la importancia de que las familias se realicen estas pruebas genéticas para arrancar respuestas al silencio.
Como respuesta institucional ante esta crisis, la Fiscalía General del Estado de Tabasco publicó en el Periódico Oficial un Acuerdo General para ofrecer recompensas a quienes aporten información útil para la localización de personas desaparecidas, alineándose con el Protocolo Homologado de Búsqueda actualizado en 2026. Sin embargo, el anuncio despierta tantas expectativas como dudas: las recompensas estarán condicionadas a la "disponibilidad presupuestaria" y no eximirán a las autoridades de sus obligaciones de investigación. En una realidad donde cada segundo cuenta, las familias buscadoras vigilan de cerca que esta medida sea una herramienta real y no una promesa de papel.
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Alejandra Peralta .
Mexicana de 28 años. Me gusta la lectura, viajar y disfrutar de la vida.



