OAXACA.- El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, realizó un ajuste profundo en su gabinete legal y ampliado, buscando mitigar el descontento social y el "desgaste" de su administración generado tras ser evidenciado por la incorporación de numerosos familiares en distintos puestos de los tres poderes del estado.
Jara Cruz enfrenta serias acusaciones de nepotismo por parte de organizaciones sociales, defensores de derechos humanos, partidos políticos y ciudadanos, debido a la extensa red familiar que ha ocupado o mantiene cargos desde que asumió el Ejecutivo. Esta red incluye a su hermano Noé Jara Cruz, sus hijos e hijas (Shabin, Bxido Xishe y Shunaxhi-Nabaany Magdalena Jara Bolaños), su nuera Tania Caballero Navarro, su yerno José Ángel San Juan Vásquez, diez sobrinos y sobrinas directos, y tres cónyuges de sobrinos, sumando un total de 18 familiares identificados.
El control se extiende al partido Morena en Oaxaca, donde su sobrino Emanuel Navarro Jara es presidente del Comité Ejecutivo Estatal y su hijo Shabin Jara Bolaños es secretario de Organización. A nivel nacional, su hija Bxido Xishe Jara Bolaños encabeza la Secretaría de Pueblos Originarios del CEN de Morena.
En el Poder Legislativo, su nuera Tania Caballero Navarro fue designada titular de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), y su sobrino Fernando Jara Soto fue colocado como secretario de Servicios Parlamentarios. En el Poder Judicial y Electoral, su sobrina Sara Mariana Jara Carrasco es secretaria de Estudio y Cuenta del Tribunal Electoral, y la esposa de otro sobrino, Mariana Martínez Tenorio, es magistrada del Tribunal Superior de Justicia.
En diversos cargos del Poder Ejecutivo Estatal se encontraban su hija Shunaxhi-Nabaany Magdalena Jara Bolaños (exencargada de Infonavit), su yerno José Ángel San Juan Vásquez (secretario Técnico del Titular del Poder Ejecutivo), y varios sobrinos o sus cónyuges en dependencias clave como la Secretaría de Salud, el C4, la Secretaría de Turismo, la Secretaría de Infraestructuras y Comunicaciones, la Secretaría de Movilidad y el IEEPO.
Pese a las denuncias, el gobernador fue ratificado en el cargo en el primer proceso estatal de revocación de mandato realizado el 25 de enero. Sin embargo, el mandatario procedió a remover a funcionarios cuya participación había "generado malestar social", asegurando que los cambios no son "cosméticos, sino un ajuste acorde a la exigencia ciudadana".
La remoción de funcionarios busca "eliminar cualquier posible conflicto de intereses que afecten la credibilidad y la confianza en el gobierno", según Jara Cruz, quien agradeció el trabajo de los removidos, entre ellos Carlos Vichido Hernández, Iván García Álvarez y Edith Santibañez Borquez, entre otros.
Para dar continuidad a la "transformación de la entidad", Jara Cruz integró nuevos perfiles al gabinete, asegurando que los nombramientos se basan en criterios técnicos, "trayectoria limpia y búsqueda de resultados".
Los nuevos integrantes son Silvia Amet Gómez como secretaria de Infraestructura, Félix Quiroz Javier como secretario de Seguridad, Fernanda Chávez Cruz como secretaria de Educación Pública, Rogelia González Luis como secretaria de las Mujeres, Víctor Vázquez Castillejos como secretario de Interculturalidad, Luis Alberto Sosa Castillo como director del Registro Civil, Juan Manuel García Cañas como director de Vivienda-Bienestar, Sergio López Sánchez como director de CECyTE, Alba Velasco Armas como directora del Instituto de la Juventud, Carlos López Jarquín como director de CORETURO, Delfina Guzmán como directora de COBAO y Vania Rosalia Bautista como directora de Corte B.
El gobernador enfatizó que los cambios marcan una nueva etapa de mayor exigencia y responsabilidad. La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció públicamente al gobernador por su decisión y destacó su disposición a someterse a la revocación de mandato.








