La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), desató una ola de violencia en al menos 14 estados del país, obligando a autoridades escolares a suspender las clases presenciales este lunes para salvaguardar la seguridad de estudiantes y maestros.
El operativo conjunto entre autoridades mexicanas y estadounidenses que culminó con el abatimiento de "El Mencho" el domingo en Tapalpa, Jalisco, provocó una rápida y coordinada respuesta del CJNG. Presuntos integrantes del cártel incendiaron vehículos, autobuses e inmuebles, y realizaron bloqueos carreteros, generando pánico y paralizando actividades en múltiples entidades.
La escalada de violencia, descrita como una de las erupciones de disturbios más extendidas en la historia reciente del país, llevó a varios gobernadores y universidades a tomar medidas de seguridad drásticas.
En Jalisco, el gobernador Pablo Lemus Navarro confirmó la cancelación de clases presenciales en todos los niveles educativos para este lunes. La capital, Guadalajara, vivió momentos de caos con el incendio de 20 sucursales bancarias y el bloqueo de más de 20 carreteras.
La medida de suspensión de actividades escolares también se replicó en otros estados afectados por los disturbios. Michoacán, Nayarit, Querétaro y Colima implementarán la cancelación de clases.
Además, la onda de violencia se extendió a otros estados como Tamaulipas, Baja California, Puebla, Sinaloa, Veracruz, Guanajuato, Oaxaca, Aguascalientes, y Quintana Roo, donde se reportaron quemas de vehículos y la presencia de grupos armados, según informes de la Guardia Nacional y autoridades locales. En Guanajuato, la universidad estatal y el Tecnológico Nacional de Celaya optaron por la modalidad a distancia.
Los disturbios no solo afectaron las escuelas, sino que también obligaron a cancelar conciertos y partidos de fútbol, desviar vuelos, y en algunos casos, suspender operaciones portuarias. El Gobierno de Estados Unidos emitió una advertencia a sus ciudadanos para "resguardarse en su lugar" en partes de cinco estados, incluyendo Jalisco, Tamaulipas, Michoacán, Guerrero y Nuevo León, ante el riesgo de la situación.
Mientras la presidenta Claudia Sheinbaum hacía un llamado a la calma y aseguraba la coordinación con los gobiernos estatales, la suspensión masiva de clases y la paralización de la vida pública en la mitad del país evidencian el alto nivel de tensión y la capacidad de respuesta violenta del crimen organizado tras la caída de su líder más poderoso.









