La embajada de Israel en México condenó la venta de artículos con simbología nazi durante el primer concierto de Kanye West en la Monumental Plaza de Toros.
La embajada destacó que esta acción es un "recordatorio contundente de cómo los símbolos y mensajes antisemitas siguen circulando mucho después de que una retórica dañina ha sido expresada y normalizada". Subrayó que "Estos mensajes no existen en el vacío: cargan con un peso histórico y provocan un daño real".
Esta venta se produjo, según la embajada, en el marco de la semana del Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, un periodo dedicado a la memoria, la responsabilidad y la claridad moral, y no a la "normalización del odio".
La embajada instó a West a utilizar su "voz y su escenario" en los conciertos pendientes para "hablar de forma clara y pública contra el antisemitismo y toda forma de odio". Finalmente, sentenció que "Las disculpas no son suficientes para volver a encerrar al genio del odio en la botella. Las plataformas públicas moldean realidades públicas: pueden amplificar el daño o pueden trazar una línea clara y responsable contra él".







