Villahermosa.- Ni el llamado a la calma del gobernador Javier May Rodríguez logró disipar el miedo en Tabasco. Este lunes, la capital, Villahermosa, lució notablemente vacía, un reflejo de la desconfianza ciudadana tras los disturbios registrados desde la tarde del domingo a raíz del operativo que culminó con el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias el "Mencho".
Las calles y avenidas principales que habitualmente registran un tráfico intenso se vieron despejadas, y las escuelas de todos los niveles reportaron una inasistencia significativa, manteniéndose semivacías pese a que las autoridades no cancelaron oficialmente las clases, salvo en el Instituto Tecnológico de Villahermosa y la Universidad IEU. La mayoría de los padres de familia y estudiantes optaron por resguardarse en sus hogares, desoyendo el mensaje oficial de que no había "que temer".
El temor de los tabasqueños pareció encontrar eco en los incidentes aislados reportados, sumando un total de 12 eventos de violencia el domingo. A pesar de los señalamientos del gobernador de que el estado está "en tranquilidad", la jornada de pánico se materializó en la quema de vehículos en colonias como el fraccionamiento San Ángel en Indeco y la colonia Carrizal, que afortunadamente no registraron heridos de gravedad. A estos hechos se sumó el incendio provocado durante la madrugada en una tienda de conveniencia "Circle K" ubicada en la colonia Nueva Imagen.
El saldo oficial de estos actos de represalia del crimen organizado fue de 12 incidentes y un detenido con ponchallantas. Sin embargo, la imagen que predominó fue la de una ciudad paralizada por el miedo, donde la desconfianza ciudadana fue más fuerte que el llamado a la normalidad de las autoridades que mantiene fresca en la memoria los meses aciagos de los últimos dos años. El gobernador reiteró el despliegue de 2,243 elementos policiales e insistió en la colaboración con el gobierno federal, pero la población, temerosa ante la violencia, prefirió que sus casas fueran el refugio más seguro.









