Ciudad de México.- El Estadio Olímpico Universitario fue testigo de una noche de pura pasión y drama, donde los Pumas de la UNAM se impusieron 1-0 al América en el Clásico Capitalino de la Jornada 12 del Clausura 2026. Un triunfo que desató la euforia en el Pedregal y dejó a las Águilas con el sabor amargo de la derrota.
Desde el inicio, los felinos saltaron a la cancha con la garra característica, dominando el primer tiempo y asfixiando a la defensa azulcrema. La falta de puntería y una actuación monumental de Rodolfo Cota, el guardameta visitante, mantuvieron el cero en el marcador. La ocasión más clara de la primera mitad la tuvo Juninho, cuyo disparo a bocajarro se estrelló en el poste, dejando a CU con el grito de gol ahogado. Sin embargo, el peligro también rondó el arco local, con Keylor Navas respondiendo con reflejos felinos a un potente fogonazo de Brian Rodríguez.
El segundo tiempo elevó la intensidad. América avisó con un latigazo de Zendejas que Navas desvió con una atajada espectacular. El partido entró en una fase de lucha encarnizada en el mediocampo, con el ritmo cayendo en un tenso semilento, pero con destellos de genialidad. Cota volvió a erigirse como muralla, desarmando a Robert Morales en una jugada que olía a gol.
El clímax de la batalla llegó en el tiempo de compensación. Con la afición al borde del colapso, el 'Memote' Martínez se desplomó en el área tras un contacto con Cristian Borja. El árbitro César Ramos, inicialmente, no concedió nada. Pero la tecnología tenía la última palabra: la revisión del VAR confirmó la pena máxima, el alarido de la multitud.
Bajo una presión ensordecedora, el paraguayo Robert Morales tomó la responsabilidad. Con una frialdad de cirujano, engañó a Cota y mandó el balón al fondo de la red. ¡Gol! El Olímpico Universitario estalló en un grito incontenible.
El triunfo se quedó en casa. Pumas se llevó una victoria épica ante su acérrimo rival, en una noche que quedará grabada en la memoria de su afición como un vibrante testimonio de garra y corazón.-








