PARÍS.- El Museo del Louvre, el más visitado del mundo, enfrenta una grave crisis de imagen internacional y una necesidad urgente de financiamiento para abordar deficiencias en su seguridad e infraestructura, problemas que se han puesto de manifiesto tras el robo de ocho joyas de la corona de Francia el pasado 19 de octubre.
En respuesta a la situación y al estado ruinoso del museo, la junta directiva del Louvre decidió este jueves aumentar en 10 euros el precio habitual de la entrada para visitantes de fuera del Espacio Económico Europeo, a partir del 16 de enero. El nuevo precio será de 32 euros, un aumento del 45% sobre el costo actual.
Los fondos generados por este incremento buscan reforzar la seguridad con la instalación de un centenar de cámaras perimetrales y un puesto avanzado y móvil de la Policía en su interior. Los ingresos también se destinarán al ambicioso "plan Renacimiento del Louvre" anunciado por el presidente francés Emmanuel Macron, cuyo costo se estima en más de mil millones de euros, que incluye la construcción de una nueva entrada y una sala separada para exponer "La Gioconda".
La crisis de seguridad se suma a problemas estructurales. El Gobierno francés admitió una "subestimación crónica" de los riesgos de incursión tras el robo. Un informe del Tribunal de Cuentas criticó al museo por priorizar la adquisición de obras y proyectos de gran visibilidad sobre otros asuntos. Debido a la fragilidad de las vigas, el pasado 17 de noviembre se anunció el cierre de una galería con antigüedades griegas y varias oficinas.
El Louvre recibe a casi 9 millones de visitantes al año, de los cuales el 80% son turistas extranjeros, quienes serán los principales afectados por el aumento del precio de la entrada.








