La pesadilla de Liam Conejo Ramos, el niño de 5 años, y su padre, retenidos en un centro de detención de ICE en Texas, ha llegado a su fin. Tras una orden judicial que exigía su liberación, el pequeño y su padre regresaron finalmente a su hogar en Minnesota, dejando atrás 12 días de angustia.
Las imágenes del niño con su gorro de conejo y mochila de Spider-Man, en medio de agentes de inmigración, desataron una ola de indignación nacional contra las redadas de la administración Trump. Vecinos y funcionarios escolares denunciaron el uso del preescolar como "cebo" para detener a su madre, una acusación que el Departamento de Seguridad Nacional desmintió.
El congresista de Texas, Joaquin Castro, fue quien personalmente los recogió en Dilley el sábado por la noche y los acompañó de vuelta a casa, compartiendo la alegría del reencuentro en redes sociales. "Liam ya está en casa. Con su sombrero y su mochila. Gracias a todos los que exigieron la libertad de Liam", escribió Castro.
Sin embargo, la liberación no borra el trauma. El padre de Liam le comentó al congresista que el niño "no ha sido el mismo" desde la detención. A pesar de que el juez federal Fred Biery ordenó su liberación, señaló que padre e hijo aún enfrentan la posibilidad de deportación debido al "arcaico" sistema migratorio, un proceso que espera se lleve a cabo de una forma "más ordenada y humana".








