Durante décadas, la esperanza de vida en Estados Unidos ha aumentado al menos un poco casi cada año gracias a los avances médicos y las medidas de salud pública. Hasta ahora, su punto máximo ocurrió en 2014, cuando se situó ligeramente por debajo de los 79 años.
La esperanza de vida se mantuvo relativamente estable en ese nivel durante varios años antes de caer en picada cuando la pandemia del COVID-19 mató a más de 1.2 millones de estadounidenses. En 2021, la esperanza de vida bajó a poco menos de 76 años y medio. Desde entonces, fue en aumento hasta alcanzar el máximo en 2024.
En 2024, Estados Unidos alcanzó un máximo histórico en su esperanza de vida, llegando a los 79 años. Este aumento se atribuye a una disminución generalizada en las tasas de mortalidad por las principales causas de muerte, incluyendo enfermedades cardíacas, cáncer y sobredosis.
Cifras de Mortalidad a la Baja
Durante 2024, fallecieron aproximadamente 3.07 millones de residentes en el país, lo que representa una reducción de cerca de 18 mil decesos en comparación con el año anterior. Esta tendencia a la baja en las tasas de mortalidad se observó en todos los grupos raciales y étnicos, y afectó tanto a hombres como a mujeres. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) atribuyen estas mejoras a una mejor salud general de la población y, notablemente, a la disminución de las muertes por sobredosis.
Aunque las estadísticas definitivas de 2025 aún no están disponibles, los datos preliminares sugieren alrededor de 3.05 millones de muertes. Robert Anderson, del Centro Nacional de Estadísticas de Salud de los CDC, es optimista y espera una leve mejora en la cifra final de 2025 respecto a 2024.
Las enfermedades cardíacas se mantuvieron como la principal causa de muerte, aunque las muertes por esta razón disminuyeron un 3% por segundo año consecutivo. La Dra. Sadiya Khan, de la Universidad Northwestern, sugiere que esto podría ser resultado de una combinación de avances en tratamientos médicos y un mejor control de peso.
El descenso más significativo se dio en las muertes por lesiones no intencionales, categoría que incluye las sobredosis, con una reducción superior al 14% en 2024. Andrew Stokes, investigador de la Universidad de Boston, señaló que estos datos reflejan una mejora duradera en la crisis de sobredosis de opioides y un marcado cambio pospandemia.
La COVID-19, que fue la tercera causa de muerte hace unos años, salió de las 10 principales en 2024. En contraste, el suicidio reingresó a esta lista, aunque también mostró una disminución en 2024, al igual que los homicidios.
La esperanza de vida, un indicador clave de la salud poblacional, estima la edad promedio que podría vivir un recién nacido, basándose en las tasas de mortalidad actuales.
Históricamente, la esperanza de vida en EE. UU. ha mostrado un incremento casi anual gracias a la medicina y las políticas de salud pública, alcanzando su punto máximo anterior en 2014, justo por debajo de los 79 años.
Sin embargo, la esperanza de vida sufrió un fuerte descenso durante la pandemia de COVID-19, que cobró la vida de más de 1.2 millones de estadounidenses, cayendo a poco menos de 76 años y medio en 2021. Desde entonces, ha experimentado una recuperación constante hasta alcanzar el récord de 2024.
Pese a esta mejora, Stokes advierte que Estados Unidos sigue rezagado respecto a docenas de otros países, indicando que "aún queda mucho más por hacer".
La mala noticia es que Estados Unidos todavía se encuentra por debajo de docenas de países, por lo que "queda mucho más por hacer", manifestó Stokes.









