Desde Washington, el presidente estadounidense Donald Trump manifestó que Cuba es una "nación en crisis" y que la situación se ha agravado al no contar con el apoyo económico de Venezuela. Informó que se están manteniendo conversaciones tanto con el pueblo cubano como con las "altas esferas" del país.
Trump expresó su deseo de que las personas que emigraron y fueron "tratadas horriblemente por Cuba" puedan regresar y que sus familias, a las que no han podido ver en años, sean atendidas. Se mostró optimista respecto a la posibilidad de llegar a un acuerdo con la isla, señalando que "seremos amables" y reconociendo que Cuba enfrenta un "problema humanitario" y se encuentra en "mal estado".
El presidente destacó la difícil situación financiera de Cuba, mencionando la falta de dinero y petróleo, recursos que antes obtenía de Venezuela. También agradeció a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, por no enviar petróleo a la isla, una acción que, según Trump, él solicitó.
Estas declaraciones fueron realizadas por Trump, al ser abordado por reporteros de Fox News, en un contexto de presión hacia la isla, particularmente tras el supuesto secuestro del exgobernante venezolano Nicolás Maduro.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba emitió una declaración anoche, publicada por el portal Cubadebate, condenando de forma "inequívoca el terrorismo en todas sus formas". Cuba reafirmó su compromiso de cooperación con Estados Unidos y otras naciones para fortalecer la seguridad regional e internacional.
El comunicado cubano fue categórico al declarar que el país "no alberga, no apoya, no financia ni permite organizaciones terroristas o extremistas". Asimismo, señaló que mantienen una "política de tolerancia cero frente al financiamiento del terrorismo y el lavado de dinero". Cuba también negó albergar bases militares o de inteligencia extranjeras y rechazó la caracterización de ser una amenaza para la seguridad de Estados Unidos.








