Chile, junto a México y Brasil, oficializó la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet para la secretaría general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), cuya elección se realizará en 2026.
Desde el Palacio de La Moneda, el presidente Gabriel Boric anunció la nominación, destacando que no es una iniciativa solitaria, sino una candidatura conjunta con Brasil y México, los países más poblados de América Latina. Boric agradeció el respaldo de los presidentes Luis Inazio Lula y Claudia Sheinbaum, y enfatizó que esta acción conjunta de las tres naciones manifiesta la voluntad de contribuir a la gobernanza global y al fortalecimiento del multilateralismo. El mandatario chileno expresó su orgullo por presentar esta candidatura, reafirmando el compromiso con un orden internacional basado en la paz y la cooperación.
Michelle Bachelet, presente en el anuncio, agradeció el respaldo y asumió la "tremenda responsabilidad". Subrayó la importancia de que la postulación sea respaldada por tres países, como un reflejo de un compromiso compartido y la esperanza de trabajar unidos por objetivos comunes. La expresidenta chilena señaló que esta candidatura es una señal de la relevancia que la ONU tiene para América Latina y el mundo, apostando por el multilateralismo y la modernización de Naciones Unidas como el espacio más importante para el diálogo y la búsqueda de soluciones.
Bachelet, quien fue presidenta de Chile en dos períodos (2006-2010 y 2014-2018) y Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (2018-2022), busca suceder a António Guterres, cuyo mandato finaliza el 31 de diciembre.
Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México confirmó su apoyo a Bachelet, resaltando su experiencia en procesos políticos complejos, su capacidad de diálogo y su apego a los principios de la ONU, valores considerados esenciales para una organización más efectiva, representativa y centrada en las personas. La Cancillería mexicana reafirmó el compromiso con el multilateralismo como pilar para una gobernanza global basada en la cooperación y el respeto a la autodeterminación de los pueblos, en un comunicado suscrito por las tres naciones.








