CULIACÁN.- En medio de un impresionante despliegue de seguridad, con vehículos blindados tipo Ocelot y un perímetro de resguardo de dos kilómetros a la redonda a cargo de ingenieros militares y elementos del Ejército Mexicano, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo visitó Sinaloa para dar un mensaje de respaldo a la entidad.
La imagen de la mandataria federal, custodiada en todo momento por un fuerte dispositivo que incluía camiones tácticos y unidades blindadas –protocolo usual en zonas de riesgo– contrastó con la calidez del mensaje que buscó transmitir a la población: "Vengo a decirles que no está solo Sinaloa, que su presidenta está aquí y que todo el gabinete de seguridad está con ustedes".
Desde Culiacán, en el arranque de la obra de un hospital del IMSS, Sheinbaum se mostró firme en su postura de corresponsabilidad con Estados Unidos para frenar la entrada de armas, un tema de fondo en la agenda de seguridad de la entidad. "Si ellos no quieren que estamos ayudando a que pasen drogas de México a Estados Unidos, también ellos tienen que hacer su parte para que dejen de entrar armas de Estados Unidos a México”, sostuvo, enfatizando que la soberanía nacional "no se negocia".
El gobernador Rubén Rocha Moya agradeció el respaldo federal en materia de seguridad, ofreciendo un "abrazo de los sinaloenses" a la presidenta, en un ambiente donde la esperanza de paz se hizo palpable entre el rugido discreto de los vehículos tácticos. La gira, marcada por la dualidad entre la necesidad de un resguardo de alta seguridad y el mensaje de unidad y apoyo, sirvió para refrendar el compromiso del gobierno federal con una de las entidades más golpeadas por la violencia.








