Los líderes de las principales potencias europeas emitieron una declaración conjunta el martes en apoyo a Dinamarca y Groenlandia, reafirmando que la isla ártica pertenece a su pueblo. Esto surge como respuesta al renovado interés del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en adquirir el territorio danés.
"Groenlandia pertenece a su gente. Corresponde a Dinamarca y Groenlandia, y sólo a ellos, decidir sobre los asuntos que conciernen a Dinamarca y Groenlandia", señala la declaración firmada por los líderes de Francia, Alemania, Italia, Polonia, España, Reino Unido y Dinamarca.
Los líderes enfatizaron que la seguridad en el Ártico debe abordarse de forma colectiva con los aliados de la OTAN, incluyendo a Estados Unidos. "La OTAN ha dejado claro que la región del Ártico es una prioridad y los aliados europeos están dando un paso adelante", indicaron, destacando un aumento en su presencia, actividades e inversiones en la zona.
Trump ha insistido en su deseo de adquirir Groenlandia, argumentando una necesidad de defensa. "Necesitamos Groenlandia, absolutamente. La necesitamos para la defensa", comentó recientemente a la revista The Atlantic.
La preocupación entre los aliados de Washington se ha intensificado, especialmente tras una reciente operación militar estadounidense que resultó en la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, planteando temores de un escenario similar para Groenlandia.
Groenlandia, la isla más grande del mundo con una población de 57 mil habitantes, no es miembro independiente de la OTAN, pero está cubierta por la membresía de Dinamarca. Su ubicación estratégica entre Europa y Norteamérica la convierte en un punto crucial para el sistema de defensa contra misiles balísticos de EE. UU., y su riqueza mineral es de interés para Washington en su esfuerzo por reducir la dependencia de China.
En un comunicado a medios como CNBC, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó este martes que el presidente Trump y su gabinete están estudiando "diversas opciones" para asegurar el control de Groenlandia, lo cual incluye "el uso de las Fuerzas Armadas estadounidenses". Leavitt explicó que la adquisición de Groenlandia es una "prioridad de seguridad nacional" para Estados Unidos y es "vital para disuadir a nuestros adversarios en la región ártica".








