Tabasco.- Abraham Reynoso López, presidente del Club de Ciencia Arturo Rosemberg, quien también imparte cursos de matemáticas de las culturas Olmeca y Maya destaca la importancia del uso de relojes solares, tanto culturalmente como una herramienta de aprendizaje para niños en las escuelas e instituciones de educación superior.
El ingeniero formado en la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), relata que el lenguaje maya en su vida data desde su abuelo, quien hablaba perfectamente el idioma, mientras que su papá era escultor, también muy apegado a la cultura de la región; la Olmeca.
Cuenta cómo en Puebla a la llegada de los españoles a América, hicieron un reloj solar, “en Chapultepec cuando llegó Hernán Cortés había un reloj hecho por los aztecas”, relata.
Detalla que él ha construido alrededor de 15 de estos artefactos en el estado de Tabasco, sin embargo, dice que la mayoría están descuidados o que, a falta de mantenimiento, no sirven, “algunos los botaron”, dice.
“Es conveniente que las escuelas tengan relojes solares porque es un instrumento científico y estético, los muchachos ponen en práctica la cosmografía, la trigonometría, la geometría, yo estoy dispuesto a dar los cursos a la escuela que me inviten”, expresa.
Señala que anteriormente el proceso comenzaba nombrando un albañil, que en el caso de Abraham, se trataba de su padre, quien ya ha fallecido, para realizar un cuadrante, lugar donde se coloca la aguja.
“Los relojes solares marcan la hora verdadera, la hora convencional... para hacer un reloj hay que hallar la diferencia entre meridianos”, explica, al igual que con el paso de los años busca a quién enseñarle cómo realizar estos artefactos, pues aunque hay personas que conocen cómo realizarlos, desconocen el proceso completo y es un saber que teme se pierda con el tiempo.








