TABASCO. Las serpientes han sido satanizadas a lo largo de la historia, una percepción que, según el ingeniero ambiental Job Damián Pérez Solano, tiene graves consecuencias para la cadena alimenticia y la economía. En Tabasco, esta desinformación está afectando directamente a un sector vital: la producción de cacao.
La erradicación de serpientes como la boa constrictor por parte de los campesinos ha provocado un desequilibrio ecológico significativo. La boa es el principal depredador de las ardillas, y su ausencia ha permitido que la población de estas últimas se dispare. Como resultado, las ardillas están consumiendo una gran cantidad de la producción de cacao.
"Se pierde casi la mitad de la producción del cacao por culpa de las ardillas", afirma Pérez Solano. Esta pérdida se suma a otros problemas como los hongos, las enfermedades y la sequía. El impacto económico es innegable.
El ingeniero recordó que, alrededor de 2019, la pérdida en Cunduacán fue de 17 millones de pesos, y estima que actualmente la cifra podría alcanzar hasta 100 millones de pesos al año. "Cuando la gente entiende que es un problema económico no respetarlas, empieza a hacer un poquito más de conciencia", agrega.
Otro animal estigmatizado es el falso coralillo, una serpiente inofensiva que, además, cumple un papel crucial: se alimenta de serpientes venenosas como la nauyaca, la cascabel y el coralillo. Es una de las serpientes más abundantes en la región, y según Pérez Solano, si se avista una de más de un metro de largo y de color rojo, es muy probable que se trate de un falso coralillo.
El experto también desmiente la creencia de que la nauyaca es agresiva por naturaleza. La mayoría de los incidentes ocurren cuando las personas intentan matarlas.
"Las serpientes no tienden a ser agresivas", explica. "El veneno lo utilizan para alimentarse, entonces gastar veneno en atacar a alguien nada más porque sí, para ellas representa una pérdida energética". Por ello, solo muerden cuando se sienten amenazadas.
¿QUÉ HACER?
Pérez Solano recomienda que, si alguien se encuentra con una serpiente cerca de su casa, lo mejor es no intentar matarla. En su lugar, sugiere llamar a las autoridades correspondientes para que se encarguen de reubicarla de forma segura.
En caso de una mordedura, la primera recomendación es mantener la calma y no perder la cabeza. Posteriormente, se puede investigar en internet el tipo de serpiente para informar a los médicos, pero el pánico es el peor enemigo.
La mayoría de las serpientes en Tabasco no son venenosas, e incluso las que sí lo son, a menudo no representan una amenaza médica grave.