Luego de casi una década en la clandestinidad operando desde México, la intensa cacería internacional que tejía el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y autoridades mexicanas y canadienses finalmente acorraló a Ryan James Wedding, el ex snowboarder olímpico convertido en uno de los narcotraficantes más grandes y violentos de los tiempos modernos, apodado "Thor", "El Jefe", o "El Toro". Su caída se concretó con su entrega en la embajada estadounidense en México.
Wedding, quien fuera una promesa olímpica, utilizó su residencia en México como centro de operaciones para una red criminal transnacional vinculada al Cártel del Pacífico, moviendo aproximadamente 60 toneladas de cocaína al año, desde Colombia a Canadá y Estados Unidos. Su sofisticada cadena de trasiego se basaba en la obtención de droga de grupos paramilitares colombianos, enviada a México por aire o mar, y luego transportada en camiones, con California como punto clave de entrada.
La fiscalía estadounidense reveló que el narcotraficante canadiense, a quien el director del FBI Kash Patel calificó como "El Chapo de los tiempos modernos", gestionaba su imperio criminal con una precisión paramilitar y una alarmante frialdad. Utilizaba la aplicación GrapheneOS, un sistema operativo de encriptación avanzada, para blindar sus comunicaciones. A través de estos canales, y con su mano derecha, el también canadiense Andrew Clark, Wedding no solo monitoreaba las finanzas y dirigía los cargamentos de droga, sino que también emitía órdenes de asesinato.
El cerco se estrechó al descubrirse la brutalidad con la que mantenía el control. Wedding ordenó el asesinato de varios individuos, incluyendo a un informante del gobierno estadounidense y a personas relacionadas con un transportista canadiense al que sospechaba de haberle robado 300 kilos de cocaína. Además, las autoridades lograron infiltrar o rastrear a sus colaboradores, incluido su abogado, Deepak Balwant Paradkar, quien le proporcionaba información judicial privilegiada sobre arrestos clave.
La colaboración internacional fue crucial. La intercepción de 240 ladrillos de cocaína en Cali en septiembre de 2024 y el arresto de dos ciudadanos canadienses con media tonelada de droga un mes después, fueron indicios que ayudaron a desmantelar la logística de Wedding. Acusado de nueve cargos, incluyendo tráfico de drogas a gran escala, homicidio y lavado de dinero a través de compras de lujo y criptomonedas como Tether y Kucoin, Wedding fue finalmente puesto a disposición del Equipo de Rescate de Rehenes (HRT) del FBI, para ser trasladado a una corte federal en Los Ángeles, donde enfrentará la justicia por liderar una de las empresas criminales más violentas de alcance global.












