La violencia tiñó de rojo este domingo 8 de febrero a Tabasco, dejando una estela de horror y consternación en dos municipios. En un lapso de pocas horas, la paz se quebrantó con la confirmación de tres ejecuciones, dos de ellas en un mismo y brutal ataque en Teapa, y una más, con el mismo sello de la barbarie, en Cunduacán.
La Tragedia de los vendedores de Queso en Teapa
El infierno se desató alrededor de las 13:00 horas en la ranchería Taizal, cerca del puente San Antonio, en Teapa. Dos vendedores de queso, que se presume eran hermanos, se convirtieron en el blanco de un ataque sicarial despiadado.
Viajaban en un vehículo cuando fueron interceptados por motociclistas armados que abrieron fuego sin piedad. La escena fue dantesca: los cuerpos de una mujer y un hombre quedaron tendidos a orilla de la carretera, boca abajo, en un final violento e injusto. Ella, con sus jeans y una blusa azul a rayas; él, con su playera polo verde con la leyenda "cognizant aramco". Ambos, víctimas de una violencia que no entiende de días de descanso ni de trabajo honesto.
El horror se extendió más allá de las víctimas mortales. Dos personas más resultaron heridas de bala, trasladadas de emergencia a un hospital, tambaleantes por la pérdida de sangre, el dolor físico y la angustia de ver a sus familiares caer. Uno de ellos, un hombre que alcanzó a llegar al centro de salud con el brazo destrozado, relató el suceso que había dejado a su hermana gravemente herida, aunque un familiar intentaba llevarla a un hospital. Poco después, se confirmó que otro familiar también había sido alcanzado por las balas, sufriendo una lesión grave en el brazo izquierdo.
Los testimonios apuntan a que los agresores llegaron sin previo aviso, en un acto de brutalidad que sembró el desconcierto. Hoy, la comunidad de Hermenegildo Galeana enfrenta el luto, la incertidumbre y el dolor de una tragedia familiar que ha marcado a su gente.
Cuerpo Abandonado en el Camellón
Para abrir el día, la mañana de este mismo domingo, la muerte daba el primer golpe, en el municipio de Cunduacán. Sobre el camellón de la ranchería Marín, a la altura de la conocida "rampa de Panuncio", fue localizado el cuerpo sin vida de un hombre.
Vestía una playera de color naranja o rosada, pantalón de mezclilla y chanclas. Tendido boca abajo, presentaba impactos de bala, una señal inequívoca de una ejecución. Las autoridades presumen que fue asesinado en el lugar o abandonado tras el ataque.
La víctima permanece en calidad de desconocido, un hombre más devorado por la vorágine de violencia que no da tregua. Elementos policiales y de la Fiscalía General del Estado acordonaron el área para iniciar las diligencias, buscando esclarecer los motivos de este nuevo acto de barbarie.








