El dirigente del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en Tabasco, Rafael Acosta León, ha elevado el tono de la crítica política al calificar al Partido Verde Ecologista de México (PVEM) como "la prostituta" de la política electoral nacional. Esta declaración se enmarca en un análisis sobre la inminente ruptura de la alianza que el PVEM ha mantenido con el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y el Partido del Trabajo (PT) a nivel federal.
Acosta León señaló con firmeza que la propuesta de reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, y que actualmente se discute en el Congreso de la Unión, representa el "punto de quiebre" definitivo para esta coalición histórica. Según el líder perredista, la característica principal del PVEM es su pragmatismo y su constante disposición a aliarse con "cualquiera" de los partidos mayoritarios o con posibilidades de poder, con el único objetivo de asegurar su supervivencia y presencia en el ámbito político-electoral.
El factor determinante que está ejerciendo una presión insostenible sobre la alianza —que en Tabasco se replica bajo el nombre de "Juntos Hacemos Historia"— es la insistencia de Morena y Sheinbaum Pardo en la desaparición de las diputaciones y senadurías de representación proporcional, conocidas como plurinominales, en todo el territorio nacional.
Para el PRD, la eliminación de estas posiciones representa un riesgo existencial para partidos pequeños como el Verde, ya que estas curules han sido históricamente la vía principal para garantizar su permanencia en el Congreso sin la necesidad de ganar distritos de mayoría relativa. Acosta León interpreta esta iniciativa como un movimiento estratégico de Morena para consolidar aún más su poder, a costa de sus propios aliados, lo que desenmascara la fragilidad de la relación y el oportunismo del PVEM. La tensión generada por esta reforma expone la naturaleza transaccional de la alianza, la cual parece no resistir el peso de los intereses electorales de largo plazo de Morena.








