El presidente francés, Emmanuel Macron, ha anunciado su intención de acelerar el proceso legislativo para implementar la prohibición del uso de redes sociales a niños menores de 15 años, con el objetivo de que la medida entre en vigor en septiembre, coincidiendo con el inicio del próximo año escolar.
Macron ha solicitado a su gobierno un procedimiento acelerado para que la propuesta de ley sea aprobada por el Senado lo antes posible. El mandatario enfatizó la necesidad de proteger a los jóvenes, declarando que "El cerebro de nuestros niños y adolescentes no está en venta. Las emociones de nuestros niños y adolescentes no están en venta ni se pueden manipular.
Ni por plataformas estadounidenses ni por algoritmos chinos". Esta iniciativa francesa se presenta poco después de que el gobierno británico también considerara prohibir el uso de redes sociales a adolescentes.
Un reciente informe del organismo de control sanitario francés evidencia la magnitud del problema: uno de cada dos adolescentes pasa entre dos y cinco horas diarias en un teléfono inteligente, cerca del 90% de los niños de 12 a 17 años usa smartphones a diario para acceder a internet, y el 58% de ellos utiliza estos dispositivos para redes sociales.
El informe advierte sobre los efectos nocivos, que incluyen la disminución de la autoestima y una mayor exposición a contenido vinculado con conductas de riesgo como autolesión, consumo de drogas y suicidio. De hecho, en Francia, varias familias han demandado a TikTok alegando que contenido perjudicial está relacionado con suicidios de adolescentes.
La oficina de Macron confirmó que un video sobre el tema estaba dirigido a la legisladora Laure Miller, promotora del proyecto de ley que será debatido en una sesión pública el lunes. Macron concluyó su anuncio señalando que: "Prohibiremos las redes sociales a los menores de 15 años y los teléfonos móviles en nuestros institutos.
Creo que es una norma clara. Clara para nuestros adolescentes, clara para las familias, clara para el profesorado, y seguimos avanzando". La medida francesa sigue el ejemplo de Australia, donde la prohibición del uso de plataformas a menores de 16 años resultó en la revocación del acceso a unos 4,7 millones de cuentas identificadas como pertenecientes a menores. Esta ley australiana ha impulsado un debate intenso sobre privacidad, seguridad infantil y salud mental, motivando a otros países a considerar acciones similares.








