El corazón de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) latió con fervor en el tradicional Gallo Universitario. Miles de estudiantes, los "juchimanes", se congregaron en una noche mágica para honrar su historia, encabezados por las autoridades estatales y universitarias.
El recorrido, que comenzó en el Instituto Juárez y culminó bajo la mirada de Benito Juárez en el Parque Central, fue una marea de luz y orgullo. Las antorchas, llamas vivas de identidad y resistencia, iluminaron la oscuridad de Villahermosa, mientras las calles se llenaban del eco de las porras y consignas universitarias. Fue más que una marcha; fue una celebración cívica que reafirmó el espíritu inquebrantable que enlaza el legado juarista con la juventud de hoy.
El contingente, arropado por el entusiasmo colectivo, fue encabezado por el gobernador Javier May Rodríguez, el rector Guillermo Narváez Osorio, y el jurista español de prestigio internacional, Baltasar Garzón Real.
Al llegar al Parque Juárez, la energía festiva se transformó en solemne inspiración. Tras el canto del Himno Universitario, la estatua de Benito Juárez se convirtió en testigo de la reflexión: Hilda Liliana Frías Marín, oradora destacada y voz de la División Académica de Ciencias de la Salud, recordó el legado de "El Benemérito". Ella no solo habló de la formación de profesionales, sino de la urgencia de moldear ciudadanos libres, críticos y comprometidos, pilares de la nación.
La oradora reconoció el apoyo a la educación superior por parte del gobernador Javier May Rodríguez y el liderazgo del rector Guillermo Narváez Osorio, señalando a la UJAT como el faro académico y social del sureste.
"Mantengamos viva la memoria del Benemérito y hagamos de sus ideales nuestra práctica cotidiana", fue su llamado a la multitud. La noche culminó con la imponente entonación del Himno Nacional y el grito liberador de la Porra Juchimán, sellando un momento de profunda conexión universitaria.
Este fuego, que comenzó en Centro, se extendió a otros municipios como Cunduacán, Comalcalco, Jalpa de Méndez y Tenosique, haciendo del Gallo Universitario una tradición que abraza con su luz y su simbolismo a todo el estado de Tabasco.










