El secretario de Gobierno, José Ramiro López Obrador, ofreció la explicación recurrente del gobierno estatal ante los recientes hechos violentos y ejecuciones en Jalpa de Méndez: una disputa interna por el control de la plaza tras la detención del presunto líder de una célula criminal.
El funcionario estatal reiteró que la Fiscalía General del Estado (FGE) ya se encuentra investigando los sucesos y confió, como en ocasiones anteriores, en que se obtendrán resultados positivos. Explicó que la captura del principal cabecilla desató el enfrentamiento entre al menos dos grupos por el dominio territorial en el municipio.
En su intervención, López Obrador también desmintió las versiones de un supuesto retiro de fuerzas federales, asegurando que la Guardia Nacional y las Fuerzas Armadas mantienen su despliegue y operan en coordinación con las autoridades de seguridad locales.
Finalmente, el Secretario recordó que, si bien en lo que va de la administración se han detenido a más de mil 300 generadores de violencia, subrayó una vez más que, debido a que "se les había pegado duro a los sicarios", estos han optado por reclutar a centroamericanos.








