Tabasco se sumió en una jornada de horror y luto este miércoles, marcada por el regreso de la barbarie y el doloroso adiós a un héroe caído.
La violencia del crimen organizado escaló a niveles estremecedores con el hallazgo de una cabeza humana abandonada en una nevera de unicel en la colonia Indeco, cerca de Acachapan y Colmena.
Junto a los restos, fue dejada una narcocartulina con un mensaje dirigido al presunto generador de violencia conocido como "El Prada" y mencionando a "El Kiko", identificado como cabo general del penal de Villahermosa, señalando una disputa que sigue sembrando el terror en el estado.
La sombra de "El Prada", nuevamente señalado como el principal generador de violencia, se extendió por la entidad, manifestándose también en la carretera Cucuyulapa–Cunduacán, donde una camioneta fue incendiada y totalmente destruida, dejando una cartulina de amenaza.
Mientras la capital ardía en violencia de alto impacto, la desesperación se manifestaba también en incidentes de violencia común entre ciudadanos.
En Gaviotas Norte, se reportó una intensa balacera en el Fraccionamiento Rinconada, y presuntamente una persona fue baleada mientras circulaba en motocicleta, aunque las autoridades aún trabajan para confirmar si se trató de un ataque directo o un accidente.
Paralelamente, en la colonia Miguel Hidalgo 3ª sección, antes de llegar a las torres, una riña salvaje
entre cuatro personas desató el pánico, con presunto uso de machetes que dejó a, al menos, dos personas heridas de gravedad, sin que la presencia policial pudiera detener el brutal enfrentamiento.
Luto por Héroe
En un contraste de dolor y honor, la jornada también estuvo marcada por el regreso y el funeral de José Andrés de la Cruz Jiménez, el elemento de la Guardia Nacional que cayó en cumplimiento del deber durante el operativo contra “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Su cuerpo regresó a la tierra que lo vio nacer, Tumbulushal, Villahermosa, donde fue velado. Entre guardias de honor y el profundo cariño de su familia y su pueblo, Tabasco despidió a uno de sus hijos, un sacrificio que se suma a los costos incalculables de la guerra contra el crimen organizado que desangra al país.
El luto por De la Cruz Jiménez se funde con la indignación por una ola de violencia que parece no tener fin.









