Washington D.C. - El Departamento de Guerra de Estados Unidos, a través de su Secretario Pete Hegseth, defendió la legalidad y la intención explícita detrás de la serie de bombardeos contra embarcaciones de presuntos narcotraficantes en el Pacífico y el Caribe, operaciones que han resultado en la muerte de al menos 83 personas desde septiembre.
El Secretario Hegseth aseveró que las operaciones son "legales bajo la ley de Estados Unidos y la internacional" y que estos ataques altamente efectivos están diseñados específicamente como "bombardeos cinéticos letales".
La intención declarada de estas acciones militares es triple:
Frenar las drogas letales.
Destruir las narcolanchas.
"Matar a los narcoterroristas que están envenenando al pueblo estadounidense."
Hegseth insistió en que "cada traficante que matan está afiliado a una organización terrorista designada," buscando desestimar reportes de prensa que cuestionan la letalidad de los ataques.
Controversia por ataque a sobrevivientes
Las declaraciones del Departamento de Guerra surgen a raíz de reportes de medios como The Washington Post y CNN, que revelaron detalles del primer ataque, ocurrido el 1 de septiembre. Según estos reportes, las fuerzas armadas estadounidenses, tras un primer misil, se percataron de que dos tripulantes habían sobrevivido y se aferraban a restos. El comandante a cargo habría ordenado un segundo ataque para "rematarlos", cumpliendo con la orden superior de Hegseth de "matar a todos" los presentes en la embarcación, donde murieron 11 personas en total.
Los medios citados señalan que este ataque es el "único caso conocido en el que el ejército mató deliberadamente a supervivientes." Hegseth, por su parte, calificó los reportes de la prensa como "fabricados, inflamatorios, y despreciativos."
Estos ataques se enmarcan en un contexto de creciente tensión entre Estados Unidos y Venezuela. La administración estadounidense ha reforzado su presencia militar en la región, trasladando su mayor portaaviones, el USS Gerald Ford, en noviembre. Además, Washington declaró recientemente como terrorista a la organización conocida como Cártel de los Soles, vinculándola directamente con el gobernante venezolano, Nicolás Maduro.
El Departamento de Guerra reitera que sus acciones en el Pacífico y el Caribe son una medida directa y legal para combatir el narcoterrorismo y proteger a la población estadounidense de las drogas ilícitas.








